Música para mejorar en el trabajo

Seguro te han dicho que si escuchas música clásica mientras trabajas tu nivel de estrés disminuye y tu concentración y enfoque aumenta o que si escuchas música electrónica te sentirás más motivado y bueno, la verdad es que todo depende.

Depende de tus gustos, de cómo te sientes en ese momento, del lugar en el que estés, de las condiciones de tu lugar físico de trabajo, e incluso depende de cómo se comporta tu mente y tu organismo.

Aquí te compartimos algunos tipos de música que, de acuerdo a algunos estudios o experiencias personales, pueden ayudarte a mejorar actitudinalmente y en tus resultados laborales. ¡Inténtalo y nos cuentas cómo te va!

1. SONIDOS DE LA NATURALEZA

Escuchar los sonidos de la naturaleza (pájaros, mar, bosque, lluvia) puede mejorar tu cognición, o sea, tu facultad para procesar información a partir de la percepción, optimizar tu habilidad para concentrarte y aumentar tu nivel de satisfacción. O al menos eso es lo que asegura la revista The Journal of the Acoustical Society of America.

Según este estudio, la clave de los sonidos de la naturaleza radica en la similitud con el ruido blanco, una señal aleatoria cuyos valores de tiempos diferentes no guardan correlación entre sí. Este fenómeno te protege de otros ruidos que pueden distraerte porque rompen una correlación acústica existente, por ejemplo, la risa de un compañero de trabajo en un momento en el que solo suena el tecleo de las computadoras.

Haz la prueba:

2. BANDAS SONORAS DE VIDEO JUEGOS

Si eres gamer o te acabas de impactar al leer ésto, lo cierto es que   la música de los video juegos puede enseñarte a superar los obstáculos que se te plantean cada día en el trabajo. ¿Cuál es el objetivo de un gamer en un juego? Salir de una experiencia peligrosa para adentrarse en otra aún peor gracias a su ingenio, a sus reflejos, a su creatividad y, sobre todo, a su constancia ¿o no? Las mejores son aquellas que impulsan estos valores, y ayudan a adentrarnos en el papel de un héroe en una aventura épica.

Haz la prueba de sentirte así mientras trabajas!

El profesor en Psicología Siu-Lan Tan junto con sus asociados John Baxa y Matt Spackman, descubrieron que los voluntarios que jugaban a The Legend of Zelda: Twilight Princess sin música ni efectos de sonido jugaban mucho peor que aquellos que sí escuchaban su banda sonora.

Para comprobar si esta música puede ayudarte a superar obstáculos, en este vídeo, del canal de Youtube Adam Cambpell, disfrutarás de casi 6 horas de bandas sonoras de grandes juegos como Assassin’s Creed, Super Metroid, Uncharted o Metal Gear Solid 5.

3. MÚSICA CLÁSICA

Se ha hablado hasta el cansancio del “Efecto Mozart” y es que numeroso estudios aseguran que escuchar clásicos como Mozy o Wolfy tiene un impacto positivo en el razonamiento espacio-temporal, en la habilidad de pensar a largo plazo o en la creación de soluciones abstractas. Aunque también hay estudios contrarios en donde se descubre que los trabajadores rindieron mejor cuando se les quitó la música clásica y trabajaron en silencio.

¿Te funcionará a ti el Efecto Mozart? Para aumentar tus posibilidades de éxito, comparto un truco que se encuentra en los foros de David Allen: la clave es escuchar música clásica que incluya unos 60 golpes por minuto. “Causa un estado mental lúcido y veloz en el que pensar y crear es más fácil”.

Para probar esto de los 60 golpes por minuto, te recomendamos ésto no tan clásico pero con un estilo único en el quarteto de cuerdas.

4. MÚSICA INSTRUMENTAL

“Si escuchas música instrumental sacarás mejores notas que si escuchas música con letra mientras estudias para el examen”; o al menos eso concluyó un estudio de la Middle Tennessee State University. Y según un estudio del Cambridge Sound Management, tenemos más posibilidades de despistarnos en el trabajo cuanto más inteligible sea el ruido de fondo.

¿Lo intentamos?

5. MÚSICA DOWNTEMPO

Esta es aquella que usa principalmente música electrónica para crear un ambiente relajado. Downtempo es una definición ambigua que engloba ambient, jazz, house, chill out… y esos derivados musicales. En este género hay poco estudio que pueda corroborar esta teoría así que se trata de encontrar en la experiencia personal y a modo de antítesis a la propuesta experimental de la música clásica. La música clásica puede considerarse uptempo y en teoría ánima, nos da energía y nos ayuda a pensar. Por lo tanto, su opuesta, la downtempo, es ideal para cuando debemos seguir produciendo pero necesitamos relajarnos o tal vez entrar en un estado hipnótico para llevar a cabo tareas mecánicas o rutinarias.

¿Qué te parecen estas opciones? ¿Las probamos?

 

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